MISSMOLE: EN LA PELUQUERÍA

miércoles, 31 de octubre de 2007

EN LA PELUQUERÍA

He aprovechado que ahora tengo dos horas de pausa para comer y que a mí de las dos horas me sobra una y media para acercarme a la peluquería a que me repasaran el corte que me hice ya hace casi dos meses (como pasa el tiempo).

El corte no ha ido mal, tampoco pedía nada muy difícil, soy una chica de gustos sencillos.

El problema ha venido cuando la peluquera me ha preguntado como quería que me lo peinaran.

Yo odio los secadores, por lo que evito su contacto todo lo posible, así que le he pedido que no se dedicara a estirármelo hasta la extenuación y que me lo secara muy natural, lo justo para no coger una pulmonía al salir a la calle.

Bien, pues ella ha entendido que quería salir completamente despeinada porque me ha dejado unos pelos de loca para flipar.

Evidentemente, ha notado mi cara de desconcierto cuando se disponía a dar por finalizada su obra y me ha preguntado si quería que me lo peinara un poco, lo que he agradecido de veras porque yo no sé quejarme (sé que ese es mi mayor problema, me da reparo quejarme y por eso me pasan estas cosas). Entonces se ha dedicado a marcar el despuntado alocado que había conseguido sólo con los dedos (por cierto, en uno de los movimientos me ha metido el dedo en el ojo) ahora con el secador.

Viendo que la cosa iba a peor le he dicho que lo dejara así y me ha quitado el protector ese que te ponen para que no te llenes de pelos.

Pero aún ha tenido una brillante idea más y antes de que yo pudiera reaccionar me ha empezado a rociar con una especie de gomina en spray con la que aparte del pelo me ha mojado la camiseta y los brazos.

Si hay algo que odie más que el secador son los productos de fijación para cabello, porque yo me lo toco constantemente y no soporto que esté pegajoso o acartonado.

He salido de allí corriendo antes de que se le ocurriera alguna tortura más y me he dedicado a pasarme los dedos por el pelo incansablemente hasta que he eliminado gran parte de la sustancia fijadora (Nota para mí: tengo que meter un cepillo en el bolso).

La broma : 31 euros (y eso en día de descuento, tengo que enseñar al Mr. a cortarme el pelo, de Leela no me fio tanto).

A pesar de todo, nada conseguirá empañarme los cuatro días de fiesta que me esperan.

Qué disfruteis del puente (los que lo tengais) y los que no, alegraros por los que tienen fiesta, ya os llegará a vosotros.

25 comentarios:

Anónimo said...

Pues yo siempre le dijo a la peluquera que me lo haga como más rabia le de, y normalmente acierta; eso si, luego cuando llego a casa me lo peino a mi forma.
Feliz puente!!!! (Al final yo no tengo :( )

Anónimo said...

Madre mía qué tortura!

Feliz puente!!!!! :)

tootels said...

joder que sablazo!... la gomina disimula al asno... menos mal!

Isabel Burriel said...

En épocas de mucho hartazgo peluqueril, he optado por cortármelo a mi misma. Como lo tengo rizado... apenas se notan los fallos.

Fitti said...

Me cobraban unos 12 euros por meterme la maquina de cortar el pelo por delante y sacarla por detrás, por lo que decidí que eso podía hacerlo yo.

Supongo que al ser un chico lo tengo más fácil que vosotras :P

Desesperada said...

ja ja ja ja ja no sabes lo feliz que soy desde que me lo corté cortito, tanto de la pelu como de casa salgo perfectamente peinada, ja aj aj

Anónimo said...

Yo paso todo lo que puedo de ir a la pelu. Lo llevo bastante largo y lo tengo rizado, así que por cortarme de higos a brevas un poquito las puntas no se me nota aunque no lo haga perfecto. Y también me lo tiño yo, así que las peluqueras por mí todas estarían muertas de hambre, pobrecillas.

Eso sí, cuando me da por ir me encanta el masaje que hace la peluquera cuando termina de lavar el cabello. Se lo hace a todo el mundo por norma de la casa, jeje. Nos deja a todas casi dormidas en el lavacabezas. Qué manos tiene esa mujer... :P

Iván said...

Menudo calvario. Por eso yo decidí hace tiempo dejar de ir a la peluquería. Además. No soporto que me toque la cabeza un extraño. Aunqu claro. Como decía alguien más rriba yo lo tengo más sencillo.
Disfruta del puente. Yo haré lo mismo... ;P
Un beso!

Anónimo said...

Yo cambiaría de peluquería, porque se supone que tu peluquero DEBE conocer tus gustos y preferencias, lo del fijador es el colmo, totalmente anti natural encima ya ni se usa, no?. Por favor que alguien me explique qué es eso del PUENTE ??, aclaro que soy argentina.

Anónimo said...

Estas wapa como siempre, bueno para mi eres la mas wapa, asi que no soy muy objetivo.

Lucía said...

Es verdad que los chicos lo teneis un poco más fácil y las que teneis el pelo rizado (que envidia).

El mosqueo ya se me ha pasado al llegar a casa y cepillármelo para eliminar cualquier rastro del potingue aquel, pero el sablazo aún duele.

Gracias Mr. Qué vas a decir tú ...

Lucía said...

Clara, aquí es fiesta el jueves (día de todos los santos) y los afortunados también tenemos el viernes fiesta (hacemos puente, tenemos como festivo un día que no lo es en realidad).

Cómo se llama esto en Argentina??

Bienvenida.

Anónimo said...

Yo soy igual que tu, no me gusta quejarme y por eso me pasa las cosas que me pasan.
Que pases feliz puente.

Anónimo said...

Ostras! 31 aurelios? No sabía yo que fueran así de caras las sesiones de peluquería femeninas. Saludos

oveja said...

es un problema que no tenemos las ovejas, a nosotras al natural nos queda un rizo esponjoso y voluminoso que ya quisiera para sí la cabra del corral de al lado..

rubisf said...

Uff, 31 euracos...
Es lo bueno que tiene ser tío, que te cortan cuatro pelos y a correr, pagas doce euros como mucho, y aquí paz y después gloria

Yo misma said...

No sé yo si los chicos lo tienen más fácil o me ha tocado uno coqueto! A Digymap le gustan las barberías ésas del año cachipún y cuando vamos por la calle se apunta la dirección de las nuevas que ve. Cada mes va a una distinta... y siempre vuelve a casa con el mismo cabreo! Desde que su peluquero de toda la vida se metió en una secta, ya no encuentra ninguno que le deje a su gusto...

Anónimo said...

bufff! yo antes iba a una peluqueria en la que eran 4 peluquer@s, habia 2 que lo hacian muy bien y 2 que lo hacian muy mal, y yo que soy de esas que no se decir: no, prefiero que me peine este o este (por no ofender..), salia muchas veces cabreada xq me tocaban l@s mal@s y acababa pagando lo mismo! Ahora voy a una que como solo hay una peluquera me toca esa fijo! jeje! uysh! otra de las cosas que me da mas rabia de las peluquerias es cuando empiezan a ponerte potingues de esos de: esto para que no se engrase el pelo, esto para que no se te encrespe, esto pra fijar el color, esto para fijar el peinado, etc. Encima, te lo ponen sin preguntar y te acaban cobrando un paston por todos esos extra que tu ni has pedido!
Saludos

Rubén said...

A mí tampoco se me da muy bien quejarme, en cambio sé poner unas caras que dan miedo hasta al increíble Hulk, jejeje.

En mi época de superheavymetalero yo llevaba el pelo largo y daba un trabajo enorme el tenerlo como a mí me gustaba. Por eso ahora tengo el pelo tan cortito que ni siquiera necesito peinarme.

¿Qué tal el puente? Mañana ya toca a su fin, "cachis"... lo bueno es que otros puentes llegarán... ¡besotes mil!

Maria said...

Lo cierto es que si de mi dependiesen cerrarian todas las peluquerias, ja,ja,ja!!! todo una tortura.

Un saludo ;)

Klover said...

A mi esos sitios me dan miedo...ya me toca ir pero estoy atrasando la feliz visita...

Me pasa como a ti...que no quejarme...pero un día explotaré y lo pagaré con alguien que no tenga la culpa XD

¡Un saludo!

Bender said...

Vaya odisea lo de ir a la peluquería, aunque lo has escrito de una forma que sólo se nos ocurre reirnos, pero claro, la que lo ha pasado mal has sido tú.

Lucía said...

Esa es la idea Ulyses, sacarle el lado cómico al asunto, si no aún estaría llorando por los 31 euros ...

Anónimo said...

que miedo... yo en unas semanas quiero ir y lo estoy temiendo, ajajja

Lucía said...

Valor y al toro y cuidado con el flequillo Pao.