MISSMOLE: EL PARAGUAS

martes, 9 de octubre de 2007

EL PARAGUAS

Este es el culpable ...

Bueno, no es bien bien cierto, el problema es que yo estuve pelín torpe al cerrarlo porque tampoco es que haga falta manual de instrucciones para llevar a cabo esta simple tarea, sólo hay que seguir la máxima ... no ponga la mano entre las dos partes que se cierran.

Supongo que se debió a qué estaba mucho más pendiente de compadecerme de lo que me había mojado y de lo que aún me quedaba por mojarme, que por el mecanismo del paraguas.

El caso es que tengo una herida en la palma de la mano, en la base entre los dedos índice y medio, que cada vez tiene peor pinta.

Empezó siendo un pequeño corte, pero ahora está algo inflamada.


En la mano derecha por supuesto, la que más utilizo, por lo que cualquier movimiento cotidiano es más dificultoso de lo habitual.


Lo malo es que para según que gestos tan rutinarios que no los piensas siquiera, no me acuerdo de la herida hasta que me la presiono y me hago daño. Ejemplo; al subir al tren me he ido a agarrar a la barra de al lado de la puerta ... Ay!!!

A ver si se me cura pronto porque es extremadamente molesto el dolorcillo constante y la cantidad de golpes que me voy pegando por no acordarme de qué tengo la herida.

7 comentarios:

Anónimo said...

Vaya con el paraguas niña! Bueno, mírate la herida no vaya a ser que se te haya infectado con el hierro. Eso en una farmacia te lo dirán.
Además, cómo puede ser que duelan tanto las heridas en las manos? Mira que a veces solo cortarte con una hoja (afliadas por el diablo, todo el mundo lo sabe) te hace ver las estrellas.
Bueno, paciencia por tu corte... Y, ya me imagino que no hará falta, pero así tienes una excusa para que tu Mr. te mime todo el fin de semana! jeje ;)

tootels said...

y cierto es que todos los golpes van al mismo sitio eh?!! besos en las heridas, como los perros..( los besos...)
nunca mais

Yo said...

Hazte mirar esa herida, no vaya a estar infectada.

Un besote!

Bender said...

Ya sé que no tiene nada que ver con esto, pero yo me pillé hace unos 2 meses la uña con una puerta en un gesto de lo más tonto, y que ha tenido consecuencias nefastas.

La uña se me puso morada y se me ha caído, y yo que trabajo en la cocina... ha sido un suplicio no engancharme con las cosas y no llevarme golpes.

Es un ejemplo de que a veces los accidentes más tontos, provocan heridas más graves de lo que pensamos.

Espero que se te cure pronto.

Lucía said...

Bah, yo creo que no está infectada, ya se curará ...

No me puedo quejar Brontë porque ese mismo día me dió un masajito recuperador increible, pero pediré más evidentemente.

Todos los golpes van al peor sitio (otra de las leyes de Murphy supongo).

Uf, yo me pillé un dedo una vez con la puerta del coche ... Eso es de lo peor que me ha pasado, porque además pasó un montón de tiempo hasta que me volvió a crecer la uña ... un asco.

Anónimo said...

a mi también me ha pasado alguna vez algo parecido jajaj, si es que estamos hechos unos gañanes :P

Micalet said...

Lo de los golpes en una zona herida o dolorida es algo de la más común e inevitable. No se escapa nadie, así que a curarse pronto que esto fastidia que no veas.