Arturo Fernández vuelve a Televisión Española con una serie de humor, de tintes surrealistas, en la que interpreta un doble papel. Fray Pelayo y Luis Valdemar son dos hermanos (gemelos, por lo que se puede comprobar en las fotografías aunque no sé porqué no hacen incapié en ello) que hace más de 40 años que no se ven.
Uno de los hermanos al parecer es un mujeriego caradura (el único papel que ha interpretado Arturo Fernández desde que yo lo recuerdo) y el otro ha tomado los hábitos y vive retirado en un convento (este personaje sí que es novedoso).
Uno de los hermanos al parecer es un mujeriego caradura (el único papel que ha interpretado Arturo Fernández desde que yo lo recuerdo) y el otro ha tomado los hábitos y vive retirado en un convento (este personaje sí que es novedoso).


No pienso dedicar ni un minuto de mi preciado tiempo libre en ver esta serie, pero me llama la atención que todavía se dediquen recursos a llevar a cabo este tipo de proyectos cuando nuevas ideas duran un suspiro en la parrilla televisiva.
De hecho, Arturo Fernández ha estado también un montón de tiempo (un par de meses o así, a ojo) en el Teatro Apolo de Barcelona con su obra "Desconcierto" que también tenía que ser la leche pues la coprotagonizaba Juncal Rivero.
A veces me cuestiono que el mundo en el que vivo esté tan evolucionado como yo creo.
Puede que cómo me intento rodear sólo de las cosas que me gustan no me dé cuenta de que aún hay una gran porción de la población a la que le encantan este tipo de espectáculos casposos y repetitivos.
Por cierto, que tuve el dudoso placer de encontrarme a Arturo Fernández cruzando la Avenida del Paralelo (la avenida donde está situado el citado teatro Apolo), a la brava, mientras yo circulaba por ella.
Una avenida de cinco carriles y dos sentidos y él por enmedio, ale ...
Con el paso de peatones a diez metros de él y con el semáforo de peatones en rojo. Un crack.
De hecho, Arturo Fernández ha estado también un montón de tiempo (un par de meses o así, a ojo) en el Teatro Apolo de Barcelona con su obra "Desconcierto" que también tenía que ser la leche pues la coprotagonizaba Juncal Rivero.
A veces me cuestiono que el mundo en el que vivo esté tan evolucionado como yo creo.
Puede que cómo me intento rodear sólo de las cosas que me gustan no me dé cuenta de que aún hay una gran porción de la población a la que le encantan este tipo de espectáculos casposos y repetitivos.
Por cierto, que tuve el dudoso placer de encontrarme a Arturo Fernández cruzando la Avenida del Paralelo (la avenida donde está situado el citado teatro Apolo), a la brava, mientras yo circulaba por ella.
Una avenida de cinco carriles y dos sentidos y él por enmedio, ale ...
Con el paso de peatones a diez metros de él y con el semáforo de peatones en rojo. Un crack.




















Sin comentarios
Post a Comment