MISSMOLE: CRÓNICA DEL SÁBADO DE PRESENTACIONES

lunes, 23 de abril de 2007

CRÓNICA DEL SÁBADO DE PRESENTACIONES

Este sábado llevamos a Leela a conocer a Kala (la caniche de la hermana de Héctor), algo que teníamos pendiente desde hace tiempo pero que se ha demorado a causa del periodo de vacunación y todo eso.

La verdad es que nos sorprendió el resultado. Habíamos hecho muchas cábalas sobre sus reacciones y la que tenía más votos por nuestra parte era que Leela se asustara de los ladridos de Kala (tiene tendencia a resultar escandalosa cuando está contenta o quiere jugar) y no la pudiéramos sacar del rincón más escondido que encontrara ...
Nada más lejos de lo que sucedió en realidad.

Resulta que nada más verla, Leela decidió que Kala era el juguete con el que quería jugar y la persiguió incansablemente durante toda la visita (con frecuentes pausas para tomar aliento eso sí, que no deja de ser un bulldog la pobre y no se caracterizan por su resistencia).
La pobre Kala se dedicó a defenderse como pudo de las andanadas de Leela, con la gran ventaja de que ella es capaz de saltar sobre el sofá, cosa que Leela no pudo hacer por más que lo intentó.
Por tanto, fue una primera toma de contacto de lo más divertida. Sobre todo para nosotros que lo presenciábamos estupefactos, nunca habíamos visto a nuestra perra correr tanto ...
Esperemos que en próximas ocasiones, su interacción sea un poco más tranquila por el bien de las dos perritas.

Después de comer, aprovechando la cercanía, pasamos por casa de Sara & Víctor, para que vieran a Leela (que aún no la conocían) y de paso ésta, pudiera saludar a Daft (su bulldog francesa, que por cierto está enorme y hecha una fiera).
En esta ocasión, Leela se encontró una contrincante que demostraba mucha más energía que ella y se sintió mucho menos valiente así que simplemente se dedicó a dejarse mimar (que eso le encanta) y a posar para las fotitos que le hicieron.

Y después de todo este periplo, el Mr. a trabajar y las nenas para casa a recuperarnos de tantas emociones.

3 comentarios:

HECTOR said...

Fué una locura. sobretodo la perra de mi hermana, quiero decir, no que mi hermana sea una perra, bueno me estoy liando, La Kala, que no paraba de ladrar. Y la Daft estaba muy loca, pero bueno esto le va bien a Leela, para que se relacione, pero solo salir con ella a la calle, te das cuenta que no le hace falta, porque se lleva bien con todo el mundo.

Bender said...

Ah, una crónica positiva, me alegro.

Lucía said...

Yo creo que se lleva mejor con todo el mundo que con nosotros, al resto sólo les hace fiestas y a nosotros sólo le interesa mordernos.