Esta es la propuesta para frenar los impactos del cambio climático que ha presentado un científico en Nueva York.La iniciativa nació a raíz de un proyecto que su hija presentó para una clase de ciencia en la escuela, y consiste en un árbol sintético que tiene la capacidad -al igual que las hojas de los árboles reales- de absorber dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera, haciéndolo recircular por una solución de hidróxido de sodio de forma que se obtiene una solución de carbonato de sodio.
De acuerdo a la teoría de Lackner (el científico iluminado en cuestión), de esta solución líquida se podría volver a extraer el dióxido de carbono (aunque no entiendo para qué, ya que el carbonato de sodio es una materia prima que se utiliza ampliamente en el sector de la detergencia y se podría utilizar directamente por desecación) y en forma de gas podría ser almacenado bajo tierra de manera segura y permanente.
Este método se presenta como una forma de ganar tiempo hasta que los científicos puedan desarrollar fuentes de energía que no utilicen carbono.
A diferencia de una planta real, cuyas hojas se extienden para captar la luz solar y llevar a cabo el proceso de fotosíntesis, no hace falta que las hojas de un árbol artificial estén desplegadas, ya que no necesitan los rayos del sol y por lo tanto no requieren mucho espacio.
El científico estima que cada uno de ellos podría llegar a extraer unas 90.000 toneladas de dióxido de carbono al año, el equivalente a las emisiones de aproximadamente 20.000 automóviles.
Utilizando la tecnología disponible para la perforación de pozos petroleros, se podría crear un depósito en la profundidad del lecho marino para almacenar el CO2 extraído gracias a estos árboles.
El proyecto prevé enterrar el CO2 recolectado en las profundidades del mar. A esa profundidad y temperatura, el dióxido de carbono es más denso que el agua y por tanto no podría elevarse del piso oceánico.
De acuerdo a la teoría de Lackner (el científico iluminado en cuestión), de esta solución líquida se podría volver a extraer el dióxido de carbono (aunque no entiendo para qué, ya que el carbonato de sodio es una materia prima que se utiliza ampliamente en el sector de la detergencia y se podría utilizar directamente por desecación) y en forma de gas podría ser almacenado bajo tierra de manera segura y permanente.
Este método se presenta como una forma de ganar tiempo hasta que los científicos puedan desarrollar fuentes de energía que no utilicen carbono.
A diferencia de una planta real, cuyas hojas se extienden para captar la luz solar y llevar a cabo el proceso de fotosíntesis, no hace falta que las hojas de un árbol artificial estén desplegadas, ya que no necesitan los rayos del sol y por lo tanto no requieren mucho espacio.
El científico estima que cada uno de ellos podría llegar a extraer unas 90.000 toneladas de dióxido de carbono al año, el equivalente a las emisiones de aproximadamente 20.000 automóviles.
Utilizando la tecnología disponible para la perforación de pozos petroleros, se podría crear un depósito en la profundidad del lecho marino para almacenar el CO2 extraído gracias a estos árboles.
El proyecto prevé enterrar el CO2 recolectado en las profundidades del mar. A esa profundidad y temperatura, el dióxido de carbono es más denso que el agua y por tanto no podría elevarse del piso oceánico.
A mí la verdad me parece una manera de matar moscas a cañonazos (y eso que implica una transformación química que son mi punto fuerte).
Si ya tenemos árboles naturales que realizan esta función y además producen oxígeno como resultado de la eliminación del dióxido de carbono (oxígeno que utilizamos para respirar y para alimentar los motores de combustión), para que tenemos que complicarnos construyendo estos árboles artificiales y plantándolos por ahí ??
Que se invierta una décima parte de lo que costará llevar a cabo este proyecto en plantar árboles naturales y tendremos repoblado el Amazonas y toda España (que también le hace falta) en un momento.




















4 comentarios:
Completamente de acuerdo. Que se invierta en plantar árboles, en proteger a los que tenemos abandonando las talas masivas de los mismos; y dejemos de una vez de buscar soluciones más que complicadas para problemas cuyas soluciones son sencillas, solo que no interesa llevarlas a cabo a los poderosos, que son los que mueven el mundo.
MBR
Vaya chorrada de medida. Lo que tenemos que hacer es respetar el mundo donde vivimos y respetar a los seres que lo conparten con nosotros, como por ejemplo los arboles.
Me da miedo pensar que se puedan construir árboles artificiales. Si en algún momento los árboles reales dejan de sernos necesarios, se acabó lo que queda del amazonas.
Sinceramente si utilizasemos la mitad del tiempo, el dinero y el ingenio que usamos para todas ideas disparatadas, en prevenir lo que con ellas intentamos arreglar...
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